Aristóteles y Platón: cómo nos pueden ayudar hoy sus opiniones sobre la felicidad

Todos hemos oído hablar de Aristóteles y Platón. Grandes filósofos en su tiempo, su trabajo sigue siendo importante hoy. Tenían mucho que decir sobre el mundo y el espíritu humano, y también tenían algunas palabras sobre la felicidad. En el mundo moderno, donde todo el mundo todavía está intentando alcanzar la felicidad, ¿sus ideas siguen siendo relevantes? Sumérjase en las palabras de Aristóteles y Platón y veamos si pueden aplicarse al mundo de hoy.

Una breve mirada a Aristóteles y Platón



Antes de escribir sobre sus opiniones sobre la felicidad, unas palabras sobre estos humanos históricos.



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Plato

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Platón fue una de las grandes razones por las que el mundo funciona como lo hace hoy. Creó la Academia, que fue el primer lugar de educación superior en Occidente. Si bien su vida está un poco envuelta en misterio, sus obras han sobrevivido durante miles de años y fue maestro de muchas personas, incluido su alumno más famoso, Aristóteles.

Aristóteles



Aristóteles se unió a la Academia de Platón cuando era un adulto joven, y continuó estudiando allí durante 20 años. Se convirtió en una de las mayores influencias de la filosofía occidental de los valores y, al igual que Platón, sus obras han sobrevivido y siguen influyendo en la sociedad moderna.

Opinión de Platón sobre la felicidad

Platón escribió sus ideas sobre la felicidad en La República, así que si estás interesado en leer más sobre el tema, vale la pena echarle un vistazo. Creía que aquellos que son felices son aquellos que son morales y siguen los cuatro valores cardinales. Él enseñó que estos eran rasgos de carácter que se podían poner en práctica y practicar, hasta que uno podía utilizarlos sin pensar en ello. Estos valores son:



Templanza

La templanza es un valor que implica moderación en los propios deseos. En otras palabras, un camino intermedio entre el exceso y la deficiencia. Mostrar moderación en las acciones de uno y mantenerse equilibrado. Por ejemplo, Aristóteles juzgaría a una persona que nunca bebe alcohol de la misma manera que a alguien que bebe alcohol en exceso.

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Es un concepto interesante. Por supuesto, no todo el mundo va a hacer todo con moderación. Se podría argumentar que incluso la moderación debe hacerse con moderación. Sin embargo, al estudiar la templanza, probablemente pueda determinar los elementos de su vida en los que podría ser beneficioso.



Fortaleza

También conocida como coraje, la fortaleza es la fuerza interior frente a la adversidad. Cuando eres valiente, puedes resistir las tentaciones y superar las dificultades. Permanece tenaz y lucha a pesar de los problemas que pueda enfrentar. Los que tienen entereza van a perseverar. La fortaleza es un componente necesario para lograr sus objetivos, lo que, a su vez, lo ayudará a alcanzar la felicidad en general.

Precaución

La prudencia implica ser razonable y usar esa razón para autogobernarse. Aquellos que son felices pueden juzgarse a sí mismos y elegir acciones morales. Pueden ser conscientes, aprender de sus errores y esforzarse por ser mejores. La razón puede ayudar a que uno sea feliz, ya que las emociones más intensas e irracionales pueden conducir a la infelicidad.

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Justicia

La definición de justicia de Platón es un poco diferente de lo que podemos pensar cuando pensamos en la palabra. Es la más abstracta de las virtudes. Básicamente, la justicia es el camino intermedio entre ser desinteresado y egoísta. Platón creía que, si bien uno debe perseguir sus propios deseos, es importante ayudar a quienes los rodean a prosperar también.

Para resumir, Platón creía que una persona feliz es aquella que tiene principios y se apega a ellos. Él o ella usa y practica estos principios para convertirse en una mejor persona y un mejor miembro de la sociedad.

Opinión de Aristóteles sobre la felicidad

Aristóteles pasó mucho tiempo hablando de la felicidad. Creía que la felicidad era la meta de la vida, que se lograba viviendo virtuosamente. Uno vive virtuosamente nutriendo sus buenos hábitos inherentes y desarrollando otros nuevos. Hacerlo le permite a uno continuamente tomar buenas decisiones y llevar una vida feliz.

La humanidad misma tiene una función, y es la razón. Nos diferenciamos de otras criaturas porque somos conscientes de nosotros mismos y tenemos habilidades de pensamiento crítico. Para ser feliz, Aristóteles creía que debemos usar nuestro razonamiento, lo que nos ayudará a vivir una vida virtuosa.

Tanto Platón como Aristóteles creían en tener un sistema de valores y apegarse a él para alcanzar la felicidad. Ambos también creían en vivir por medio de decisiones y actuar en un término medio entre el exceso y la depravación.

¿Qué podemos aprender de esto?

Ha habido muchos filósofos después de estos dos que también han explicado la felicidad, y Aristóteles y Platón ciertamente no son seres infalibles. Sin embargo, sus palabras pueden aplicarse a muchas personas y, al pensar en lo que dijeron, puede esforzarse por mejorar su vida. Algunas formas en las que puede hacer esto incluyen:

Tener principios

Tienes un código moral, pero es posible que no lo hayas pensado mucho. Piense en lo que cree que es correcto o incorrecto y cúmplalo. Al hacer cumplir sus principios, es posible que se sienta más feliz que nunca. Si te equivocas, aprende de tus errores y recuerda que nadie es perfecto.

Vive en el presente

Para razonar hay que estar atento al presente. Está bien pensar en el pasado o planificar el futuro, pero si se concentra demasiado en cualquiera de ellos, puede sentirse infeliz. En cambio, practique la templanza y colóquese en algún punto intermedio. Vive en el aquí y ahora en lugar de vivir de un lado o del otro.

Vive con lo que tienes

Esforzarse por alcanzar metas y lograr algo grandioso es una forma de lograr la felicidad, pero sus metas deben centrarse en lo que tiene. Es una buena ambición convertirse en multimillonario, pero si eres un ciudadano medio, quizás deberías pensar en algo más pequeño. Quizás se esfuerce por conseguir un mejor trabajo y lograr un nivel de ingresos realista. Aquellos que llegan demasiado alto pueden sentirse molestos cuando sus brazos no pueden alcanzar las estrellas.

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Prueba Balance

Los humanos somos criaturas de extremos. La templanza es una de esas soluciones a este problema. Piense en las partes de su vida en las que tal vez haga demasiado. Redes sociales, por ejemplo. Revisarlo demasiado puede distraerte de tu vida, y las imágenes y los mensajes que encuentres allí pueden deprimerte.

Sin embargo, no tener ninguna red social te hace sentir aislado. Una persona con templanza sería aquella que revisa las redes sociales en ocasiones, asegurándose de que su trabajo se realice al hacerlo.

En resumen

Las opiniones de los antiguos griegos siguen siendo verdaderas hasta el día de hoy. Aunque nuestra sociedad es mucho más avanzada, sus palabras son filosofías de sentido común que podemos aplicar a nuestras vidas para lograr la felicidad en una escala mucho mayor. Si se siente infeliz, tal vez hacer cambios en la vida sea la clave que necesita. Piense en cómo puede mejorar su felicidad y trate de establecer metas para hacerlo posible.

¡Busca ayuda!

Sería genial tener a Aristóteles o Platón como mentores, pero su tiempo ya pasó. Si está buscando a alguien que lo ayude a alcanzar su felicidad, puede considerar la posibilidad de acudir a un consejero. La consejería puede enseñarle formas de lograr sus objetivos y acciones, aumentando así su felicidad. Por otro lado, si su infelicidad se debe a algo en su mente, puede ayudarlo a buscar terapia y tratar su condición mental lo mejor que pueda.

Todos merecen ser felices. Si no está feliz, salga y encuentre una razón para ser feliz. Estaras contento de haberlo hecho.